Abu cAli al-Farmadi at-Tusi
"Oh nino!" dijo Luqman el Sabio
''No dejes que el gallo sea mas atento que ti,
llamando a Dios al amanecer mientras tu sigues durmiendo."
Tiene razon el que dice: la paloma lloro en su rama en la noche
y yo segui durmiendo - que falso amor mentiroso es el mio?
Si fuese un verdadero amante, nunca dejaria que las palamas se me adelantaran.
Soy el amante de ojos secos de su Senor,
mientras los animales por El lloran!
Ghazzali, Ayyuha-l-walad 1
Abu Ali al-Farmadi es llamado el conocedor de El Misericordioso y el
custodio del Amor Divino. Fue un erudito de la escula Shafii, de jurisprudencia y un
gnostico (dotado de conocimiento espiritual) unico en su genero. Era un profundo conocedor
de los caminos de los eruditos del primer y segundo siglo de la Hijra, como asi tambien de
los eruditos que vinieron despues, pero dejo su marca en la ciencia del Sufismo. De el
extrajo algo del conocimiento espiritual mencionado en el Coran en referencia a al-Khidr
, " Y le ensenamos de nuestro conocimiento
celestial " (18:65)
Chispas de la luz de la lucha contra el ego se abrieron a su corazon. Era conocido en todas partes en su tiempo, convirtiendose en un muy famoso shaykh en la Ley Divina y la teologia. El mas famoso shaykh de su tiempo, as-Simnani, dijo sobre el,
El era la voz de Khurasan, su shaykh y su maestro en alzar y elevar la estacion de sus seguidores. Sus grupos eran, jardines llenos de flores en los cuales el conocimiento fluia de su corazon y llevaba a los corazones de sus oyentes a un estado de alegria y felicidad.
Entre sus maestros estaba al-Qushayri, el celebrado maestro sufi y al-Ghazzali al-Qbir quien dijo sobre el,
El era el shaykh de su tiempo y tenia una forma original de recordarselo a la gente. Nadie lo supero en su elocuencia, delicadeza, etica, buenos modales, moralidad, ni en sus formas para aproximarse a la gente.
El hijo del ultimo mencionado, Abu Hamid al-Ghazzali, Hujjat ul-Islam ( la prueba del Islam), toma mucho de Famadi en su Ihya Ulum ad-Din
Una vez el dijo, ' Entre detras de mi maestro al-Qushayri a un bano publico. LLeve para el un balde de agua del algibe que yo mismo habia llenado. Cuando vino mi maestro me dijo, " Quien trajo el agua en este balde?" Yo mantuve silencio ya que senti que habia cometido alguna falta de respeto. El pregunto por segunda vez y yo segi callado. Pregunto por tercera vez, " Quien lleno el balde con agua?" Y yo finalmente dije, " Yo fui maestro." El dijo, " Oh hijo mio lo que yo recibi en 70 anos a ti te lo pase con un balde de agua." Eso significaba que el conocimiento divino y celestial por el cual el se habia esforzado en adquirir, lo paso a mi corazon de un vistazo'.
Sobre el comportamiento hacia el amo dijo,
Si eres veraz en tu amor por tu shaykh, debes ser respetuoso hacia el.
Sobre la vision espiritual dijo,
Para el gnostico (el conocedor) un tiempo llegara, donde la luz del conocimiento lo alcanzara y sus ojos veran lo jamas visto.
Aquel que afirma poder oir, y sin embargo no puede oir la glorificacion de las aves los arboles y el viento es un mentiroso.
Los corazones de la gente de la verdad estan abiertos y su audicion esta abierta.
Dios da felicidad a sus siervos cuando ven a sus santos.
Esto de porque el Profeta
dijo, "Aquel que ve el rostro de un conocedor de Dios, me ve a mi,"
y ademas, "Quienquiera me ve, ha visto la Realidad." Maestros Sufies por lo
tanto han empleado la practica de concentrarse en el rostro del shaykh con el proposito de
lograr una vision de la Realidad.
Quienquiera vigile las acciones de la gente perdera su camino.
Aquel que prefiere la compania de los ricos por encima de la compania de los pobres, Dios le mandara la muerte del corazon.
Imam Ghazzali informa, "Escuche que Abul Hasan al-Farmadi dijo, 'Los noventa y nueve atributos de Dios se convertiran en atributos y descripciones del buscador en el camino de Dios'.
Fallecio en 447 AH/ 1084 EC. Fue enterrado en la aldea llamada Farmad, en las afueras de la cuidad de Tus. Transmitio el secreto de la Cadena de Oro a Abu Yaqub Yusuf ibn Ayyub ibn al-Husayn al- Hamadani.
1- Imam Ghazzali, Ayyuha l-walad, pp.20-21.